“AHIMSA” EN LA PRÁCTICA DEL YOGA EN PAREJA

 “No hagas al otro, lo que no quieras que te hagan a ti”. Explicaré el concepto de Ahimsa desde las siete dimensiones de la Espiral evolutiva del Yoga Esenio. Las tres primeras corresponden al Karma Yoga, las tres siguientes corresponden al Bhakti Yoga y la última y pertenece al Gñana Yoga.

 

Primera dimensión: Escuchar

En la práctica de yoga en pareja la ansiedad por alcanzar un objetivo a corto plazo aumenta y las dificultades también por varias razones:

  • witryh_escuela_de_yoga (24)Hay un observador directo y externo a ti en tu práctica.
  • Se genera una tendencia a amoldarse a los requerimientos del compañero y por tanto un grado de la atención debe ir dirigido a coordinarse con el mismo.
  • El grado de resistencia de los dos practicantes normalmente es diferente y evidentemente el de menor resistencia es el que debe guiar el tiempo de realización. Lo mismo sucede con respecto a la elasticidad.

Todos los logros adquiridos en la práctica individual se ponen en evidencia cuando se practica en pareja, porque los ritmos deben sufrir un proceso de adaptación para crear armonía en la acción.

*No fuerces a tu pareja a ir más allá de sus posibilidades.

*Las cotas a alcanzar deben venir con sosiego, calma y sin obsesiones de ningún tipo.

* Si tu pareja necesita de improviso realizar un ásana no previsto accede a ello. Fluir con las necesidades de cada uno. No obliguéis al otro a realizar cosas a las que no se atreve.

 

Segunda dimensión: Discernir

En la práctica dwitryh_escuela_de_yoga (25)e ásanas, los aspectos que contribuyen a despertar el discernimiento son :

* La atención corporal, la relajación muscular, la consciencia del movimiento de la C.V., la observación de la lateralidad y la simetría del cuerpo en la práctica.

* La atención debe englobar a los dos practicantes, pues en una práctica yóguica en armonía los dos son uno. Los practicantes actúan como si fueran una sola entidad. De aquí la importancia del “El arte del yoga en pareja” pues constituye una fórmula psico-física eficaz para llegar a entender el significado espiritual del Yoga (unión).

* Concéntrate en tu pareja como si fueras tú mismo.

 

Tercera dimensión: Practicar

 * Sentir el cuerpo del compañero respirando junto a ti es una experiencia que ayuda a la concentración, a potenciar la intensidad y a comprender lo que significa unión en la práctica.

* La inmovilidad permanente crea un espacio mezcla de magia, aspiración y respeto. Es como recitar una oración a dúo.

* Los dos practicantes os coordinaréis en el esfuerzo confortable para que ninguno de los dos practique sufriendo.

* El encadenamiento armónico permite que la práctica se traduzca en una coreografía de danza suave, rítmica, lenta y sutil, de tal forma que los practicantes salgan cargados de energía, rebosantes de entusiasmo y emanando belleza, porque la unión, sea de la índole que sea, es bella. El amor es lo más bello que un ser humano puede contemplar en este mundo. Y cuando el amor reina, Ahimsa florece.

 

Cuarta dimensión: Aceptar

* La adversidad se acrecienta porque el reto de resolver el “koan” de la ecuación “dos o más igual a uno” es el reto de todo yogui.

* Acepta al otro, sea alto, bajo, gordo, feo, escuálido, repelente, tullido, pedante o ignorante. Porque “sólo se evoluciona amando lo que se odia”.

* Acepta porque sólo aceptando te aceptarán.

* Acepta tus límites porque son la semilla de lo Infinito.

* No quieras crear proezas físicas, no sirven más que para llevarte algún coscorrón; la habilidad tiene que ser la de saber estar, no la de saber hacer. El saber hacer viene por añadidura a la práctica; el saber estar viene por elección, humildad, aceptación, consciencia y sabiduría.

* No reacciones si el otro no sabe o no puede, aprende a crear condiciones para que pueda y sepa.

* No reacciones si no puedes o no sabes, piensa que el compañero es tu maestro que te ayudará para que puedas lo que no sabes y sepas lo que no puedes.

Quinta dimensión: Comprender

A veces proyectamos tantos planteamientos analíticos del ásana que reducimos la práctica a una serie de ejercicios perfectamente alineados y compuestos anatómicamente, pero robotizados, fríos y sin brillo. Entonces cowitryh_escuela_de_yoga (21)nvertimos la sadhana en una sesión mecanicista y cientifista que produce a la larga aburrimiento y vacío espiritual.

A una paloma nadie le ha enseñado a volar y vuela. Según las leyes de la aerodinámica el abejorro no puede volar y sin embargo vuela como el mejor de los pájaros. Sencillamente, te propongo que no te agobies con los esquemas teóricos y te lances a la aventura de la práctica. La comprensión y la sabiduría son el resultado de múltiples errores unidos y bien compenetrados.

Date la oportunidad de trabajar con otro cuerpo diferente al tuyo y comprenderte a través de él. Date la oportunidad de jugar a “dúo” y terminar al “unísono”. Date la oportunidad de dialogar cuerpo a cuerpo para que brote la unión de alma con alma, el yoga.

Sexta dimensión: Amar

El Hatha Yoga en pareja es el arte bello del amor sin sexo.

Cuando le tocas a tu pareja, las puertas del cielo se abren.

Cuando te apoyas en ella, aprendes a caer.

Cuando le sostienes, desarrollas la capacidad de proteger.

Cuando te sostienen, aprendes a confiar.

Cuando te ayuda, aprendes a ser humilde.

Cuando le ayudas, anhelas ser uno entre dos.

Cuando le pisas, surge la compasión.

Cuando te pisa tu pareja, aceptas la adversidad.

Cuando la elevas, aprendes a valorar.

Cuando te elevan, valoras la sencillez.

Cuando tu pareja es mejor que tú, aprendes a reconocer.

Cuando es peor que tú, aprendes a ensalzar.

Cuando os miráis, son vuestras almas las que se ven.

Cuando te enlazas a ella es para que te ayude a ser libre con más fuerza.

Cuando te estira, es para que no te arrugues ante el temor.

Cuando estiras a tu pareja, es para que conozcas los límites de la belleza.

Cuando lográis algo difícil, es para que comprobéis que nada es imposible.

Cuando os agarráis de las manos, es para prometeros fidelidad eterna.

Cuando no puedes con ella, es para que sepas que otros no han podido contigo.

Cuando tu pareja no puede contigo es para que aprendas a ceder.

Cuando te arriesgas con ella, aparece la amistad verdadera.

 

Séptima dimensión: Silenciar

Estás tocando una estrella del Cielo cuando tocas un cuerpo humano.

En la práctica del Hatha Yoga en pareja puedes integrar el gesto del silencio que se expresa de varias formas:

Si tienes ganas de parlotear, silénciate.

Si te apetece finalizar, silénciate.

Si tu anhelo es practicar con otra persona, silénciate.

Tanto si te gusta como si no te gusta lo que estás haciendo, silénciate.

Si estás cansado, silénciate.

Si no llegas a donde llega tu compañero, silénciate.

Si tienes otras cosas mejores que hacer, silénciate.

Si tienes ganas de gritar o enfadarte con tu compañero, respira y silénciate.

Si te surgen ganas de abrazarlo, sonríe y silénciate.

Si te lesionas, detén la práctica y silénciate.

Si no sabes cómo aplicar una práctica, la intuición y el silencio te lo transmitirán.

Si alguna práctica te da miedo, el silencio te aportará valor.

Si crees que no lo haces bien, visualiza la perfección en silencio.

Es entonces cuando tu cuerpo y tu alma serán “uno” y expresarán la maravilla.

Soma

Director de la escuela de Yoga Witryh y formador de profesores de yoga

aum@witryh.org

www.witryh.org

fotografía Wari Om

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