Yoga adaptado al nuevo Cuerpo

La última década ha sido testigo del gran movimiento de gente empezando a practicar hatha yoga a nivel mundial. Sin embargo, no todas sus formas son igual de beneficiosas para cada persona. ¿Por qué para ti el yoga es algo profundamente positivo, pero a otro no le sienta bien y deja de venir a clase?

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Parte del problema es muy obvio: las sociedades “tradicionales” donde el Yoga se inició y desarrolló tienen estilos de vida muy diferentes a los de la gente “moderna”, especialmente en Occidente. Una diferencia destacada es el hecho de sentarnos en sillas la mayor parte del día, un fenómeno relativamente reciente en nuestra historia cultural.

En las culturas tradicionales, sentarse en el suelo desde la juventud, ir al baño en cuclillas o llevar peso sobre la cabeza son acciones habituales que a su vez favorecen a mantener las caderas abiertas y la columna flexible y fuerte, distribuyendo el movimiento por todas las vértebras. Hoy en día, al vivir vidas sedentarias, encontramos que mucha gente sufre de piernas rígidas, caderas cerradas, acumulación de tensión y dolor en su espalda y cervicales. A nivel más sutil, el ritmo alterado de la vida urbana implica un reto fuerte para el sistema nervioso. Estimula (o sobre-estimula) el sistema simpático, creando una respuesta de “luchar o huir” que aumenta los niveles de las hormonas del estrés (f, adrenalina etc), inhibe el sistema digestivo, inmunitario y sexual, y sobrecarga la mente.

Vemos que una buena práctica de yoga puede tratar estas tendencias modernas muy bien. Sin embargo, muchas prácticas de hatha yoga tradicional se desarrollaron para servir las necesidades de este cuerpo tradicional, dando por hecho su flexibilidad y fuerza. Así pues, es fácil ver como esto puede causar problemas al cuerpo occidental moderno, el cual no dispone de estos factores.Nowhere Yoga 3

Existe evidencia de que las lesiones en rodillas, vértebras lumbares, muñecas y hombros causadas por la práctica de yoga han aumentado en los últimos años. ¿Cómo puede ser que algo supuestamente tan saludable nos haga daño? Creamos problemas cuando nos forzamos a hacer cosas que no son aptas para nuestro cuerpo.

 

Por ejemplo, la práctica común de usar las manos para llevar las piernas hacia Padmasana (loto completo) fuerza el cuerpo a entrar en una posición que quizás no sea adecuada, poniendo en riesgo las rodillas si las caderas están todavía rígidas y “cerradas”. El número de practicantes de yoga que requieren de cirugía en su ACL (ligamento cruzado anterior) atesta a este riesgo claramente.

Sabiendo esto, ¿cómo podemos ajustar nuestra práctica de yoga para asegurar que nos equilibra y nutre? Las posturas tradicionales de hatha yoga no fueron desarrolladas para “estirar” o fortalecer los músculos. Su meta es la de uni car la comunicación y el movimiento de energía e información (prana y citta) dentro del ser. Es posible conseguir esta meta con un cuerpo moderno, pero también es posible que necesitemos ajustar nuestra práctica.

Aquí tenemos algunos recursos que nos ayudarán a crear una práctica más segura, fructífera y sostenible:

1. Preparar el cuerpo bien, especialmente las zonas que nos diferencian de un cuerpo tradicional:

Calentar bien las articulaciones.Hacer movimientos y posturas para abrir zonas acortadas y rígidas, como los flexores de la cadera, y la columna y los hombros.

2. Usar movimientos activos para entrar y salir de las posturas:

Iniciar cada movimiento con los músculos principales (agonistas), en vez de usar otra parte del cuerpo, la gravedad o el impulso para movernos hacia la postura.

3. Modificar las posturas y secuencias para tener en cuenta estas diferencias:

Hacer variaciones de posturas más sencillas, especialmente las que ofrecen más reto al cuerpo moderno (con mucha extensión de la columna, por ejemplo, o las que crean torsión en las rodillas por tener las caderas cerradas).
Practicar estas variaciones graduales más al principio de cada práctica, para preparar posturas más complejas después.

4. Utilizar la respiración natural (diafragmática, relajada) al principio, mientras se integran nuevas posturas y secuencias:
Si no podemos respirar naturalmente en una postura, es probable que cualquier otra técnica de respiración que intentemos aplicar mantendrá los patrones de estrés pre-existentes en el sistema.

5. Respetar variaciones entre practicantes según su necesidad en el momento:

Tanto si somos profesores enseñando, o practicantes mirando a alguien en la esterilla de al lado…

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En las clases de NowHere Yoga (www.nowhere.yoga) que damos en Barcelona, aplicamos todos estos principios a las prácticas, influidos por la escuela Yoga Synergy, fundada por Simon Borg Olivier y Bianca Machliss. Este estilo de yoga es una fusión de yoga indio, yoga chino y fisioterapia occidental.

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