Yo cabaretera, yo profesora de Yoga


Yo Cabaretera,
yo Profesora de Yoga


  • stela1

    Todo empezó un verano en Ibiza. Llevaba cuatro años viviendo allí. Teníamos furgonetas y nos movíamos por toda la isla. Un día nos encontramos con una pareja que tenía una sonrisa espléndida y transmitía un bienestar increíble. Decidimos quedarnos con ellos unos días.

    Todas las mañanas, al levantarnos, nos invitaban a saludar al sol y luego a meditar en silencio escuchando y percibiendo más que nunca la naturaleza. Era la primera vez que sentía una alegría tan profunda y bella.

    Días después, decidí dejar Ibiza y seguir con mis estudios de teatro y danza. Regresé a Barcelona, mi ciudad natal. Nunca antes había tenido contacto con el yoga y no sabía por cuál linaje de yoga me decantaría. Fue entonces cuando, paseando por una calle, me encontré una escuela preciosa a la que entré para probar una clase… Probé y probé, y cada vez me sentía mejor.

    Seguí practicando día tras día, hasta que me llamaron de un casting. Hice unas pruebas en Zaragoza para el cabaret “Plata”, de Bigas Luna, y tuve que moverme de ciudad.

    Nada más llegar busqué de nuevo una escuela de yoga y

  • pasé cuatro años maravillosos de cabaret y práctica ininterrumpida de yoga.

    Aunque por cuestiones horarias mantener una rutina de yoga y cabaret pueda resultar cansado, ambas disciplinas son en realidad muy complementarias. Para el mundo de los bailarines es ideal.

    Ayuda a la elasticidad, las posturas de espalda, los movimientos fluidos…

    En el cabaret los movimientos de caderas son muy continuos, y gracias al yoga podía trabajar mis músculos más internos para no lesionarme. Mientras hacía un movimiento sexy o me agachaba a quitarme un zapato, aplicaba las tres bandhas, el yoga ayudaba a que mi erotismo se expandiera. Así que, aunque somos uno, convivía en armonía con Lulú M (mi yo cabaretera) y Sat Charam Kaur (mi yo espiritual).

    Cada día, antes de empezar a actuar, me maquillaba, me preparaba el vestuario y bajaba cuarenta minutos antes para escuchar mis mantras y practicar mi kriya (serie de ejercicios). Recitaba mi “Sat Nam” antes de salir a escena y me sentía protegida. Siempre utilicé el yoga en mi trabajo.

    Uno de mis sueños, al igual que el cabaret, era estudiar la formación de profesora de yoga. Esto lo supe desde el primer día que me senté en postura fácil y cerré los ojos. Pero mi trabajo requería de mucha energía. Cada vez me pedía una mayor entrega y más nocturna, y yo cada vez estaba más y más cansada… Por el momento la formación era imposible.

    Hace escasas semanas acabé de trabajar en el cabaret y comencé a estudiar mi formación de profesora de yoga.

    Llegó mi momento y el yoga es lo principal para mí ahora. Estoy feliz por el nuevo camino que comienzo.

stela

Estela Mejía Linares
Actriz y modelo
stla1984@hotmail.com
Fotografías: Sergio Calancha