Cuando el cuerpo pide dulce

Cuando el cuerpo pide dulce…

Al hablar de dulce lo primero que suele venir a nuestra mente son bombones, bollerías, caramelos, etc.

Parece que en las celebraciones estamos obligados a comer dulce. Cuando nos da un bajón de energía nos dicen que tomemos azúcar. Si cogemos un disgusto vamos a por dulce y las mujeres con su menstruación suelen buscar el chocolate.

Vamos a intentar entender porqué el cuerpo, siendo tan sabio, nos lleva a esta situación.

“EN ESTE UNIVERSO DE DUALIDAD LA PREMISA ES EL EQUILIBRIO”

  • Partimos de un momento puntual donde “sientes” que necesitas comer dulce. El primer motivo puede ser NUTRICIONAL: Necesitas glúcidos y el organismo como ha vaciado sus reservas por debajo de los límites te pide “un chute de azúcar”. Otro motivo tiene que ver con el EQUILIBRIO CELULAR: Las células se relacionan con el medio interno. Si has tomado alimentos ricos en sodio (contractivos), la célula soltará agua desde su interior al exterior de la célula (contrayendo su membrana celular) para equilibrar el nivel de sodio entre el interior de la célula y su medio extracelular. Cuando este proceso se repite y la célula llega a un límite de contracción,

  • antes de llegar a la deshidratación celular el cuerpo te pide “dulce, alcohol, café…” dependiendo de tus preferencias. En cualquiera de estos dos casos es casi imposible evitar el consumo de azúcar. El cuerpo te lo pide con tanta fuerza que evitarlo supone sufrir ansiedad. Este proceso suele ser progresivo e implica un estrés celular cada vez mayor, llegando a la acidosis, deshidratación, sobrecarga tóxica, desmineralización…y su inherente desajuste físico, emocional, mental y espiritual. Todo esto desatado por un momento puntual que “sientes” que necesitas algo de dulce. Si te apetece puedes tomar unos minutos para cerrar los ojos y pensar en la palabra:

DULZURA

¿Qué has sentido?

¿Te ha recordado a caricias, palabras suaves, olor agradable…?

¿Han llegado a tu mente imágenes de cariño?

¿Acaso has recordado a tu madre o a tu abuela?

  • A nivel psicosomático el bebé relaciona el dulce de la leche materna con el cariño y protección de la madre en el acto de amamantar. Esta experiencia que no recordamos deja una huella en nuestro inconsciente y nos acompaña durante toda la vida, condicionando el programa de regulación bioquímica celular. Es lo que llamamos una memoria celular biológica. Cuando este episodio ocurre con normalidad la respuesta ante el “dulce” es coherente. En otros casos el bebé puede sentir frustración por falta de alimento, por falta de cariño o por falta de seguridad. Este episodio puede desencadenar trastornos alimenticios de cualquier tipo y en muchos casos relacionados con el “dulce”. Algo que sin ser conscientes nos acompañará toda la vida. Y este es una de los motivos por lo que algunas personas aun llevando una alimentación equilibrada no pueden evitar sentirse atraídos por el dulce.

     

  • En estos casos recomiendo una terapia combinando alimentación energética con gestión emocional. Así conseguiremos soltar el estrés interno que genera la respuesta psicosomática de “búsqueda de dulce” o quizá ya podemos decir “búsqueda de cariño”. La alimentación es una herramienta magnífica para equilibrar los procesos internos, igual que el yoga y otras muchas disciplinas. Si poniendo todo de nuestra parte siguen faltando piezas del puzle, quizá comprender la lógica que hay detrás de los acontecimientos nos ayude a bajar el estrés interno y experimentar paz interior. La comprensión abre una puerta hacia la evolución personal. La alimentación energética prepara las bases para esta comprensión. Cuida tu alimentación, conecta con tu cuerpo e integra tus memorias inconscientes. Tan sólo será cuestión de tiempo que empieces a disfrutar de paz interior, a nivel físico, emocional, mental y espiritual.

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