Espárragos trigueros

Espárragos trigueros

El espárrago (Asparagus Officinalis) se ha utilizado desde la antigüedad como alimento medicamento por sus múltiples propiedades. Vamos a entender la esencia del espárrago para quedarnos con una idea global de su efecto en el organismo.

De las características más importantes citaremos su contenido en ácido fólico, potasio, glutatión, zinc y vitaminas A, C, E y K. Los espárragos nos van a venir bien para la retención de líquidos, para adelgazar, para reducir la hipertensión, para desintoxicar el organismo y rejuvenecerlo, para mejorar la piel, las uñas, para fortalecer los huesos, incluso para mejorar el funcionamiento del cerebro, y sobre todo para el buen desarrollo del feto en mujeres embarazadas. Hay que decir que los alimentos medicamento no son milagrosos. Para que el organismo pueda desarrollar estas propiedades es necesario que se den ciertas condiciones. Un ejemplo sería una persona que coma tortilla de espárragos para cenar acompañando un plato de embutido y un buen trozo de pan blanco, después un trozo de queso de vaca curado, con su cerveza y una naranja de postre… aquí no habría efecto desintoxicante, ni rejuvenecedor, ni activaría el cerebro, por supuesto no adelgazaría, ni dejaría de retener líquidos y mucho menos beneficiaría el desarrollo de un feto en el embarazo.

En cambio, en dietas basadas en cereal integral, legumbre, verduras variadas de temporada, jugos de frutas y verduras, una buena cantidad de agua, caldos de verduras y algas y una ingesta regular de aceites vírgenes de primera presión en frío, el espárrago podría ser muy efectivo. El efecto energético que tiene en el cuerpo es que hace que se movilicen los fluidos, gran cantidad de tóxico y de radicales libres. Hace que las células suelten líquido del que tienen almacenado dentro de la célula, aunque ATENCIÓN, porque ese líquido después hay que sacarlo del cuerpo.

Por ello es importante que estemos bien hidratados. Y si tenemos reservas de energía también nos ayudarán a oxigenar las células, regenerar la piel y las uñas, a favorecer la calcificación ósea y dental, a la construcción de masa corporal y al buen desarrollo del sistema nervioso y el corazón. Esto hará que nos sintamos vitales, fuertes y alegres.

¿Cómo tomar espárragos de forma medicinal?

1. Acompañados de una alimentación equilibrada a nivel energético.

2. Bajo una hidratación adecuada (sobre todo con caldos de verduras y algas).

3. Cocinarlos a baja temperatura para que no pierda el ácido fólico.

4. Ayudará en el proceso hacer ejercicio moderado y tomar el sol durante cortos periodos (10-15min/día) sin protección solar.

5. Realizar ejercicios de respiración (5min/día) y meditación (10min/día) como mínimo. (En una sesión de yoga esto ya está incluido).

BONIATO RELLENO CON COBERTURA DE ESPÁRRAGO:

Cortamos el boniato por la mitad y le hacemos unos cortes por arriba para que se cueza mejor. Lo horneamos con unas gotitas de aceite y sal marina sin refinar durante unos 20-30 min (hasta que al pinchar este blandito). Por otra parte picamos cebolla y puerro y la ponemos a cocinar en una sartén con poco aceite y fuego fuerte. En cuanto suelte el olor se echa sal marina sin refinar, bajamos el fuego y tapamos para que se cocine todo con su propia agua. Lo dejamos unos 10 minutos a fuego lento. Cortamos las yemas de los espárragos y las salteamos con poco aceite a fuego fuerte durante 1-2 minutos y sacamos. Una vez esté el boniato cocido, es decir, que lo pinches y este blandito, le hacemos un hueco y sobreponemos la mezcla de cebolla y puerro. Por encima hacemos una capa con las yemas de los espárragos.

Podemos acompañarlo con una bechamel vegana de mostaza: Cocinamos una cebolla a fuego fuerte hasta que abra el poro, entonces echamos una pizca de sal y tapamos y bajamos el fuego al mínimo durante unos minutos hasta que la cebolla esté blandita. Añadimos un dedo de harina de garbanzo y lo cocemos durante 4-5 minutos, añadimos leche de avena hasta conseguir la consistencia deseada. Ponemos una cucharada de mostaza. Ajustamos la sal. Lo trituramos todo y lo vertimos por encima. Se puede añadir eneldo o perejil a la bechamel y triturar. Los bordes de los caminos ahora están llenos de espárragos.

Sal a pasear por el campo, disfruta del sol, del aire, del azul del cielo, del verde brillante que está brotando de los árboles y de los colores de las múltiples florecitas de temporada. Recolecta tú mismo los espárragos trigueros y verás que gran satisfacción sientes al comerlos.

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