Chica de portada

Chica de portada

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Fotografía de Cecilia Cristolovean

  • He escrito muchas veces, sobre muchas cosas, pero en pocas ocasiones lo he hecho de mi misma desde una perspectiva “física”, algo que a todas o a casi todas las mujeres del planeta nos aterra hacer. Que el yoga está de moda es un hecho, que cada día nos bombardean con millones de fotografías sobre estupendas yoguis contorsionistas, también. Todo está bien, todo es perfecto, es cierto, pero seamos realistas… yoga es mucho más que una imagen. Yoga significa unión y por eso es que trata de unir lo físico, mental, emocional y espiritual ¿qué sentido tiene esta disciplina si perdemos esta premisa de vista? Cuando comencé a practicar yoga, mi primera profesora se asombraba por que pese a mis muchos kilos de más, era muy flexible y “me movía bastante bien” sobre la esterilla, curioso. No necesariamente por estar gorda eres un muro de hormigón.

  • Durante toda mi vida he luchado contra prototipos y estándares de belleza. Mi infancia y adolescencia han sido etapas no del todo agradables por esta cuestión, es muy difícil ser como las chicas de los anuncios y cuando tu cuerpo dista tanto de esa realidad, el mundo se vuelve más difícil e incluso por que no decirlo, cruel. Esto no puede pasar en yoga, en un espacio abierto en el que intentamos comunicarnos desde la apertura absoluta del corazón, donde a todos se nos llena la boca hablando de amor y respeto… Yoga es para todos, independientemente de la condición, el estatus social o la capacidad intelectual, por ejemplo. Yoga no es circo, no es deporte, no es competición, no es contorsionismo, no es una fotografía bonita ni una asana imposible. Yoga es, en el más amplio sentido de la palabra: RESPETO.

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Fotografía de Cecilia Cristolovean

  • Primeramente hacía ti, y esto no es cualquier cosa… respeto a tu forma de sentir, respeto hacia tu forma de actuar y respeto hacia tu cuerpo. Desde hace tiempo estudio yoga y veo como las reticencias de muchas personas, sobre todo mujeres, se basan en su escasa flexibilidad o en no tener un cuerpo “apropiado” para realizar las posturas… y yo me pregunto ¿cómo es el cuerpo adecuado? ¿quién barema esta cuestión? Es bellísimo ver como entra en clase por primera vez una persona rígida, con cierto miedo y con todo tipo de resistencias… y poco a poco empieza a fluir con la disciplina, comienza a conectar consigo misma y se olvida de lo exterior. Cuando te adentras un poco más en la técnica, entiendes que no solo se basa en lo que haces una vez a la semana sobre una esterilla, eso está fenomenal y ayuda a muchas personas, pero no es más yogui quien llega

  • con la pierna detrás de la cabeza o hace el pino estupendamente… Yoga es una forma de vida, una manera de actuar, sentir y percibir… es una filosofía de vida y como tal, es accesible a cualquiera que desee bucear en ella. No podemos olvidarnos de que lo exterior es siempre un reflejo de lo interior. Si nosotros nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo, lo queremos, amamos y respetamos, eso es lo que el mundo percibirá y por lo tanto así actuará. Llegar a la aceptación plena del propio cuerpo es tremendamente difícil, pero la realidad es que la práctica te ayuda a relacionarte contigo mismo desde otro lugar, desde el respeto y el amor… premisas que han de acompañarnos cada día y que por supuesto debemos trabajar cada instante… Así que ahora ya lo sabes… tú, eres la perfecta imperfección y la belleza envuelve a todos los planos de tu ser.

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