PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE EL YOGA IYENGAR

PREGUNTAS Y RESPUESTAS SOBRE EL YOGA IYENGAR

El yoga es un compendio de condiciones y técnicas psicofisiológicas que pretenden expresarse con la mejor excelencia posible para facilitar el tránsito a la trascendencia. No es una moda, ni una gimnasia ni una actividad pasajera. Tampoco es un entretenimiento para quemar grasas o buscar un cuerpo perfecto. Nada de eso es el yoga. Es un camino de retorno a la fuente, la unión con ella, Abdón y Esther.

Abdón y Esther Iyengar imagen

YO: ¿ Cuáles son las diferencias del yoga Iyengar con otros métodos?

A&E: Para contestar a esta pregunta se debería conocer todos los métodos y no es nuestro caso. Pero de una manera general podríamos decir que el método desarrollado por el maestro Iyengar vino a suplir las deficiencias a nivel práctico-teórico y terapéutico en la sadhana de asanas y pranayama. Esto no quiere decir que los demás métodos de yoga no sean eficaces en el camino espiritual, o incluso que resulten beneficiosos física y mentalmente. Sin embargo, la ejecución del asana y pranayama desarrollados por el maestro B.K.S. Iyengar ha aportado con la técnica un proceso de equilibrio, simetría, alineamiento y flujo energético muy característicos, que hacen que este yoga influya sobre el sistema nervioso produciendo orden y estabilidad.

Sobre todo, el impacto positivo en el cerebro de esta práctica está aún por investigar, ya que las acciones sobre la infinidad de segmentos del cuerpo, como músculos, tendones, piel, etc. y la disposición de atención de manera plena sobre cada parte, genera nuevos espacios neuronales aportando una renovación celular digna de estudio.

Por otro lado, el uso de cientos de soportes en este yoga, fruto de un profundo proceso de investigación con su propio cuerpo del maestro Iyengar, ha hecho que la práctica del yoga pueda ser accesible a todo tipo de cuerpos y edades.

YO: Se dice y se tiene la imagen de que el yoga Iyengar es un “yoga militar” y que solo es un yoga físico.

A&E: Esta visión simplista solo demuestra la ignorancia de quien lo dice. En el yoga Iyengar hay una energía más viva, más rajásica, que impide que los cerebros de los practicantes se vuelvan tamásicos. La idea estereotipo de “voy a yoga a relajarme” tiene que ser revisada, puesto que si a un músculo o cualquier otra parte del cuerpo no se le sabe accionar, redirigir, potenciar, estimular o calmar según el caso, ¿cómo vas a saber relajarte entonces? Si no sabes estirar la rodilla, por ejemplo, ¿cómo vas a saber relajarla?

Y respecto a si es un yoga físico, le diría a quien comenta tal estupidez que cuando esa persona hace yoga, ¿con qué lo hace?¿Con el cuerpo astral? Le diría que cuando hace una postura de yoga, ¿deja su cuerpo en la habitación de al lado y se imagina a él mismo en un estado trascendente en el cual no necesita de su cuerpo físico para el asana? Normalmente, cuando dicen que nuestro yoga es físico, lo contraponen a que no es mental, lo cual vuelve a desvelar el analfabetismo en el yoga que esa persona tiene. Separar lo físico de lo mental es como separar el sabor del gusto, van juntos. Esto lo hemos oído nosotros a profesores formadores que han venido a nuestro centro a practicar porque querían aprender a hacer mejor el asana. Lo cual no deja de ser contradictorio, vienen a aprender una práctica de la que ellos mismos reniegan.

Esther Iyengar imagen 2

YO: Se dice también que la formación de yoga Iyengar es una de las más exigentes, ¿es cierto eso?

A&E: Por lo que nosotros conocemos, por lo menos en España y Francia son formaciones de una gran exigencia. Tal exigencia no parece ser así en todos los países que las realizan. En España hay criterios selectivos de candidatos a profesor a través de preformaciones, hay posteriormente formaciones donde ya empiezas en serio a aprender a ser profesor y hay post-formaciones donde, por decirlo de algún modo, te vas especializando en este arte. Es un aprendizaje continuo. Por eso nosotros no paramos de aprender. Las formaciones están organizadas por la AEYI (Asociación Española de Yoga Iyengar).

YO: Dicen que este yoga es duro y que hay gente que se lesiona haciéndolo.

A&E: Hay gente que se lesiona haciendo Hatha yoga del mismo modo que haciendo yoga Iyengar, pero la diferencia es que nosotros buscamos maneras de no lesionarnos a través de acciones correctas en el asana y en caso de sufrir una lesión buscamos remedios terapéuticos del mismo yoga para curarla. En los otros yogas a lo más que llegan es a decir “no fuerces” o “si te duele, no lo hagas” en vez de estimular la inteligencia del alumno a crear las acciones necesarias o ayudarse de los soportes adecuados para no lesionarte o empezar la recuperación. No creemos que el decir que el yoga Iyengar sea “duro” sea un criterio de validez para juzgar toda una enseñanza. Es un criterio tan personal, simplista y subjetivo que no merece la pena comentarlo. También estar sentado en una silla mucho tiempo lesiona a la gente y nadie desmerece a las sillas por tal hecho. Creemos que hay que ser serio cuando se habla del yoga Iyengar. Por lo menos hay que conocerlo para poder hablar de él con cierto criterio.

YO: Vamos, que donde esté el yoga Iyengar que se quite todo.

A&E: No. No creemos eso. Evitemos confundir a la gente. Todos los yogas tienen su sentido y se adaptan a los distintos psiquismos y energías de la gente. Todos son válidos. Tan solo hablamos del aspecto práctico del yoga en asanas y pranayama. Esos aspectos, hoy en día, pueden hacer mejorar mucho la salud del practicante. Es como poner un motor de calidad extraordinaria y mejoras de seguridad en el coche que teníamos antes… ¿Quién no querría eso para su viejo utilitario? Pues lo mismo pasa hoy en día. Los profesores actuales de yoga se encierran en su “tradición y método” y se hacen intocables frente a lo fresco y novedoso.

YO: ¿El hecho de que acudan profesores de otros métodos para aprender con vosotros, no os llena de orgullo?

A&E: ¿El orgullo no es un pecado? (Risas) Sí, nos gusta que vengan pero la mayoría aprenden un poco y cuando ya están satisfechos y creen que es suficiente se van, y no se dan cuenta de que acaban de empezar a caminar. Aun nosotros seguimos aprendiendo y nunca nos sentimos satisfechos porque siempre hay otro escalón más que subir en el aprendizaje. Esos profesores que con cuatro cosas que conocen piensan que han tocado el cielo, les diríamos que más bien han tocado el techo de su dormitorio, no mucho más.

Se requiere mucho tiempo para formarse y ser un buen profesor. Empiezan a salir profesores que dicen dar yoga Iyengar, y esos son precisamente a los que nos referimos, cuando decimos que son los que acuden a nuestro centro y con cuatro cosas que saben se montan una clase.

YO: ¿Qué pensáis de los festivales de yoga?

A&E: Genial. Son iniciativas que aproximan el yoga al público en general. El Centro de Yoga Iyengar de Valencia ha estado en varios festivales. Creemos que son un buen escaparate para todos los centros como ámbito de difusión, conocimiento y encuentro con practicantes de distintos métodos.

YO: ¿El yoga te hace más espiritual?

A&E: Habría que definir qué es la espiritualidad para aproximarnos a la respuesta. Hoy en día la espiritualidad es una palabra sobre usada y parece querer acercarse a las cosas del “espíritu” frente a las de la “materia”, pero materia y espíritu son las dos caras de la misma moneda, igual que cuerpo y mente o cualquiera de esas otras palabras con estas pretensiones. Creemos que lo más importante es la actitud del ser humano con el mundo, en el que se puedan dar las mejores condiciones posibles para trascenderlo, dejando lo mejor de sí mismo antes de abandonarlo. Entenderás que vestir de tal o cual manera, de color azafrán o de blanco impoluto, no es más que una pequeña arrogancia egóica con tintes espirituales, y eso se da mucho en el yoga, desgraciadamente.

Nosotros vestimos con pantalón corto, camiseta normal y vamos descalzos… “sin calcetines”, algo que algunas personas no entienden cuando acuden a nosotros. Necesitamos ver cómo cada parte del cuerpo está colocada para garantizar las acciones correctas del asana.

YO: El yoga Iyengar Terapéutico es una característica muy reconocida de esta práctica, ¿qué nos podéis decir al respecto?

A&E: Por un lado el desarrollo del yoga Iyengar terapéutico es una extensión de la práctica técnica del yoga Iyengar. Esto significa que para dominar la terapia del yoga Iyengar hay que conocer el asana tal y como la trabajamos en este yoga, puesto que el enfoque terapéutico viene del enfoque técnico-práctico.  Por otro lado hay que ser capaces de observar el cuerpo humano con la destreza de un artista que busca los más mínimos detalles para detectar asimetrías, tensiones faciales, rigidez, acortamientos, desequilibrios articulares etc., etc., para progresar de manera coherente en la labor terapéutica.

Además hay que saber sacar provecho de la manera más efectiva posible de los innumerables soportes y utensilios yóguicos muy habituales en una sala de yoga Iyengar para mejorar la salud del practicante.El dominio de la terapia del yoga Iyengar es un proceso de tiempo. De mucho estudio y de mucha práctica. Algo que no todos los profesores de yoga Iyengar están dispuestos a asumir.

YO: ¿No podría ser cualquier profesional de la terapia fisioterapéutica u osteopática un buen candidato para esta terapia yóguica?

A&E: No hay una disciplina que se llame “Yoga Iyengar Terapéutico” a la que se pueda acceder del mismo modo a como uno haría con cualquier otro estudio reglado. Esto no se enseña al primero que lo pida, puesto que debes ser como condición necesaria practicante de yoga Iyengar con ciertos años de práctica. Los fisioterapeutas, rehabilitadores u osteópatas partirían con cierta ventaja a la hora de comprender el trabajo terapéutico pero no es condición necesaria, ni muchos menos suficiente para tal labor.

YO: Sorprende entrar en vuestro centro y ver tantas cuerdas, mantas, cinturones, piezas de extraños muebles, pesas, etc., más que una sala de yoga parece cualquier sala de tortura (Risas)

A&E: Ciertamente la primera vez que se entra sorprende mucho… Todos estos soportes se lo debemos a nuestro maestro. Mira, hoy en día los soportes han hecho tanto por el yoga como lo hace en algún momento de la historia de la humanidad el descubrimiento de tal o cual vacuna que mejore la salud de la gente. Lo que no entendemos es que teniendo en nuestras manos unas herramientas materiales valiosísimas, los profesores trivialicen los soportes o los usen incorrectamente, produciendo más mal que bien, o simplemente los ignoren para “no complicarse la vida”. Hoy en día ya se están incluyendo algunos soportes del    yoga Iyengar en otros métodos, pero su uso adecuado deja mucho que desear.

YO: ¿Por qué es un yoga tan técnico en el asana?

A&E: Y te olvidas también de que en el pranayama el grado de exquisitez técnica no admite parangón. Como te decíamos antes, es necesario saber hacer la postura de manera correcta o saber colocar los nervios y adaptar el sistema muscúlo-esquelético  al fluir homogéneo de la respiración y hacer, por ejemplo que el diafragma se mueva de manera correcta para no perturbar el sistema nervioso.

El hacer bien un asana o pranayama no es más que un reordenamiento equilibrado de todo el sistema energético (pranas) que circula en los cuerpos sutiles y que se plasma en el cuerpo físico. Todo esto es una de las maravillas que B.K.S. Iyengar ha aportado a la humanidad. Esa es su grandeza.

Esther García, diplomada en Enfermería y Rehabilitación. Abdón Nacarino, Diplomado en Osteopatía.

Ambos son profesores titulados por el Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute of Pune, India.

Yoga Ruzafa. www.yogaenvalencia.com

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