Hablando del Simpático y Para-Simpático

Hablando del Simpático y ParasimpáticoYin y Yang en el sistema nervioso y como equilibrarlo gracias al yoga

Nuestro sistema nervioso autónomo (SNA) es el encargado de la regulación de las funciones corporales involuntarias como la digestión, la actividad cardio-respiratoria, la excreción de orina o la función reproductiva.

El SNA consta de dos partes opuestas, que trabajan contrarrestándose la una a la otra para mantener un equilibrio; estas partes son el sistema simpático y el sistema parasimpático. Este modo de funcionamiento corresponde a la teoría del Yin y del Yang. El sistema simpático se correspondería con el aspecto Yang (activo, respuesta rápida, estimulación de una actividad orientada hacia el mundo exterior) mientras el sistema para-simpático comparte muchas características del aspecto Yin (pasivo, a cargo de la nutrición y regeneración, actividad orientada hacia el mundo interno).

 

El sistema simpático responde a la necesidad de dar una respuesta rápida en situaciones de peligro, de amenaza para la vida, como puede ser el caso del hombre prehistórico tratando de conseguir una hamburguesa… Nos prepara para una reacción de “lucha o huida”: la sangre fluye hacia el sistema muscular, los bronquios se ensanchan, las pupilas se dilatan, el ritmo cardiaco se acelera, se libera glucosa al torrente sanguíneo (todo esto por si tenemos que correr y escapar), mientras el flujo sanguíneo hacia el abdomen es más escaso y la actividad digestiva se inhibe (ahorramos energía en este nivel). El sistema simpático tiene un efecto Yang en el cuerpo, llevando su actividad hacia el mundo exterior y preparándolo para una respuesta activa y rápida.

El sistema parasimpático responde a la necesidad de reposo y de ajuste del sistema cuando la hamburguesa ha sido consumida y uno tiene que hacer lo mayor con ello, también permite al organismo funcionar en modo ahorro de energía en periodos donde la actividad externa es menor (sueño, hibernación). La actividad parasimpático produce primero un aumento de la salivación, la vesícula segrega, y el tracto digestivo se mueve más activamente. El corazón se relaja y las pupilas se contraen. La actividad parasimpática lleva a un ahorro de energía, y la percepción de uno mismo (propiocepción) se hace más importante que la percepción del mundo externo. Un predominio parasimpático se observa durante el sueño, la hibernación, y la relajación profunda. Es un efecto Yin que lleva la actividad hacia la nutrición y la regeneración del organismo.

Urgencia permanente en la vida moderna e hiperactividad simpática

La vida moderna tiende a provocar un desequilibrio hacia el lado simpático del SNA. La estimulación sensorial continua (publicidad audiovisual, ruido en la ciudad), el trabajo multitarea, la disponibilidad 24h/día debido a móviles y tablets produce un estado de urgencia permanente que lleva a una hiperactividad simpática. Por otro lado, la mayoría de gente no pertenece a estructuras sociales de apoyo y los miembros de una misma familia viven a menudo lejos, lo que deja a muchas personas sin el apoyo emocional necesario, anónimos y aislados en la gran ciudad.

En una sociedad cuyos valores dominantes son la rentabilidad, la competitividad, la ganancia, y donde la avidez de unos pocos condena a muchos a la precariedad, no es de extrañar que la mente tenga la tendencia a interpretar el ambiente como hostil y peligroso. En pocas palabras, hemos caído en las garras del estrés.

Síntomas de hiperactividad simpática. Si experimentas problemas digestivos (digestiones pesadas, estreñimiento, acidez), sientes la boca seca, calor o sudor excesivo, ansiedad, si sufres palpitaciones o tienes dificultad para dormirte, puede que tu sistema simpático esté hiperactivo.

La hiperactividad es un factor correlativo que se observa a menudo en patologías como la depresión, las dolencias cardiacas, el diabetes tipo II, la obesidad, etc. Si se mantiene durante mucho tiempo debilita el sistema inmune. Estamos privando al organismo de su capacidad de regeneración y de nutrición, y la enfermedad se acerca con facilidad.

Cinco maneras yóguicos de equilibrar el SNA. Las técnicas de yoga, a través de los ejercicios de respiración (Pranayamas) o el estiramiento de tejidos durante los asanas, puede ayudar a estimular el nervio vago, que es el componente principal del sistema parasimpático. Una práctica regular reduce los niveles de estrés y se promueve la salud.

La respiración es controlada normalmente de manera involuntaria por el SNA, pero también tenemos un control voluntario sobre los músculos de la respiración. Así, la respiración se convierte en el puente entre los aspectos voluntarios y autónomos de nuestro sistema nervioso y nos puede ayudar a controlar un sistema simpático desbocado.

 

1. Respiración abdominal

Túmbate, así la gravedad no interferirá en el movimiento de tu diafragma. Cierra los ojos. Permite que tu respiración se relaje naturalmente hasta su ritmo y profundidad natural. Presta atención al área de debajo de tu ombligo. Coge una respiración lenta y profunda dejando que el abdomen se relaje y se expanda. Intenta sentir la expansión no sólo hacía fuera, también hacia abajo, sintiendo como el aire empuja los órganos internos hacia el perineo. No fuerces nada. Cuando exhales, atrae suavemente el ombligo hacia la columna. Mantén el pecho relajado en todo momento.

Ying-Yang 1

Si no tienes mucha conciencia corporal, puedes ayudarte poniendo una mano debajo del ombligo y una por encima del pecho. En la inhalación, la mano situada encima del vientre debería moverse hacia el techo siguiendo el movimiento del vientre. En la exhalación, debería bajar. La mano situada en el pecho no debería moverse.

Para los siguientes ejercicios: Siéntate en postura fácil ( o en tu postura de meditación favorita), con la espalda recta. Si eres principiante también puedes sentarte en una silla, siempre con la espalda recta, el pecho abierto y los hombros relajados.

2. Respiración lunar

(Chandra Nadi Pranayama)

La mano izquierda descansa en Chin Mudra sobre la rodilla izquierda. Cierra la fosa nasal derecha con tu pulgar derecho, poniendo la yema del pulgar tapando el orificio con suavidad. Inhala suavemente a través de la fosa nasal izquierda contando hasta 5. Exhala por la fosa nasal izquierda contando hasta cinco. Sigue durante un mínimo de tres minutos, puedes alargarlo hasta once minutos.

Ying-Yang 2

Esta respiración es particularmente beneficiosa para la gente que sufre de hipertensión.

3. Respiración en pico

(Kaki Mudra Pranayama)

Las manos se encuentran relajadas en Chin mudra sobre las rodillas. La mirada hacia la punta de la nariz y los ojos casi cerrados. Frunce los labios como un pico e inhala lentamente por los labios fruncidos. Exhala suavemente por la nariz.

Ying- Yang 3

 

 

Este ejercicio trabaja la lengua y la boca, que son inervadas por el nervio vago, lo que estimula la actividad parasimpática. Es un pranayama refrescante, idóneo para el tiempo caluroso o para cuando un exceso de actividad simpático provoca sudoración excesiva, oleadas de calor, etc.

4. Respiración dinámica con extensión del dedo medio

Extiende los brazos paralelos al suelo con las palmas hacia arriba. Inhala moviendo el dedo medio hacia arriba, exhala volviendo a alinearlo con los demás dedos. Sigue durante un mínimo de tres minutos, puedes alargarlo hasta un máximo de once minutos.

Ying-Yang 4Inhala y retén el aire con el dedo arriba. Aplica Mulhabhanda un instante contrayendo suavemente los músculos del perineo, relaja exhalando.

Este ejercicio trabaja sobre el meridiano del Pericardio (Maestro Corazón) que se considera en relación estrecha con el sistema parasimpático.

 

 

5. Torsiones de torso con las manos en la cabeza

Colócate en postura fácil o en postura de bastón con las piernas estiradas al frente, pon las bases de tus palmas en tus sienes, con los dedos mirando hacia atrás. Los dedos están juntos menos el dedo pulgar que está separado. Mueve el torso de lado a lado inhalando a la izquierda y exhalando a la derecha. Mueve con respiración poderosa durante dos minutos.

Ying-Yang 5b Ying-Yang 5a

Este ejercicio elimina calcificaciones en los hombros y el cuello. Se puede sentir dolor debajo de las axilas, en el punto donde se ajustan el sistema simpático y parasimpático.

Acupuntora y Terapeuta de Medicina Tradicional China.

Profesora de Kundalini y Hatha Vinyasa yoga tradicional

myriamliacupuntura@gmail.com

 

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