UN MES DE FORMACIÓN INTENSIVA

Un mes de formación intensiva

Estuve en el curso intensivo de yoga ancestral. Ancestral. Por eso acabé ahí, la raíz, la raíz, importante no, básica. Intensivo, no sobra tiempo, falta siempre, todo va muy deprisa, o llega tarde. Tiempos modernos, ya sabes.
Busqué diferentes, pregunté a una amiga que le parecían. Apareció éste, se palpaba el cariño, sentí la llamada, así fue.

Me pregunta la gente que qué tal la experiencia, que si era muy secta, pues bien digo: ¡feliz! un mes haciendo lo que me apetecía, donde me apetecía. Yoga, escucharlo, entenderlo, analizarlo. Cosas sí, cosas no, como en todo. No me caso con nadie, con nada. Bueno con la nada… igual sí. El vacío.

Para descolocarles les digo que rezábamos, los creyentes en la ciencia se asustan, los creyentes en la energía… también.
 Mi entorno no reza, crean o no. En mi día a día yo tampoco, no lo necesito, hablo con el cosmos y ya está. Repeticiones y rutina te acomodan, salirse de la zona de confort.

Siempre difícil, muy difícil, pero hay que,
si no, estancamiento. Sí estancamiento, agua se pudre.

Vuelvo, me voy.
 Retiro, un mes, montaña, silencio. No música, No internet, pocos estímulos: ningún problema, aunque necesidad de expresar mis pensamientos, sensaciones;
 volcados en un diario.

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Físicamente en mi caso llevadero, placentero dolor. Me gusta cansarme, necesito cansarme… si no, pienso demasiado. Mentalmente me resultó más duro,
 soñar con estar haciendo yoga, despertarme pensando en posturas, lo intenso siempre me genera eso. Como cuando trabajas en lo mismo horas, no creo sea bueno a la larga. Es práctico, no me sobra tiempo.

Una familia que desprende amor. La finca lo absorbió y lo desprende, eso es así, lo que se siembra consciente o inconsciente se recoge. Eso hace mas agradable todo,
el amor, la familia.
 Eché de menos debatir, me gusta mucho darle vueltas a las vueltas. Pero eso es cosa mía, cada uno sus preferencias. También es verdad que había que estudiar y dormir, y encontrar a quien esté en tu vibración. No común.

Nombres, conceptos… No me resulta nada lejano, todo está dentro a fin de cuentas. Pero hay que buscarlo, y eso requiere tiempo, tiempo, siempre tiempo. Suelo 
tener bastante para sumergirme en mí. Afortunado, pienso.

Un maestro de India, interesante conocer a alguien de allí, la transmisión es más directa. Una de Valencia, la transmisión es mas cercana. Un hombre, una mujer: equilibrio y armonía, necesario.
 Yoga siempre hombres, es lo que he percibido ¿patriarcado? seguramente. Siento que así cojea, ahora asimilar. Cubo de agua a maceta se absorbe, pero poco a poco, si no se ahoga la planta. Nosotros igual.

Disfrutar el agua, los nutrientes y lo que sobre, si sobra, pues sobra. No hay fallo, así todo fluye,
 como el mar que hubo en esas montañas.
 Como el Prana entre las entrañas.

¿Om es mu
 o 
Mu es om?

Bruno Es Efímero

info@yoguiola.com

 

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