¿SER O NO SER PROFESORA DE YOGA?

¿Ser o no ser profesora de yoga?

Escucho y leo tantas cosas últimamente que me asusto. Tantos profesores-maestros que se quejan de que nos hemos convertido, en general, en una fabrica de profesores de yoga, que hablan de que se está perdiendo el respeto a la técnica, que cada uno hace lo que quiere… ¿Y bien, dónde está el problema?

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Trata al yoga como quieras/puedas, siéntete parte de un linaje, de varios o de ninguno. Practica en el gimnasio, con un libro, con tu vecina o con un vídeo online… tómate fotos en sirsasana, en hanumanasana o en upavista konasana…¿quién soy yo para juzgar eso? ¿Te has leído los yogasutras de Patanjali? Todos tenemos derecho a encontrar aquello que nos hace sentirnos felices, que nos libera del sufrimiento, que nos hace libres.

Da igual como lo hagas, pero hazlo. Si empiezas es por que sientes la inquietud, no te sientas juzgado por nada ni por nadie. Cursos de un año, de diez, intensivos, diseminados en fines de semana… Practica y respétate, empieza por el principio, por tu cuerpo, que lo demás va a ir llegando. Pocos yoguis se hacen en la primera clase, siente como yoga se adapta a ti, como tu eres yoga, en cada una de las facetas de tu vida. Respétate, cuida de ti, de tu cuerpo, de tus maneras y relaja, suelta la tensión y la presión, todo está bien.

Y si sientes que ha llegado el momento, allá donde vayas, será el lugar adecuado para ti en ese instante, suelta el drama, la pesadez y la calculadora, si ha de ser, va a ser… Estudia y conoce las posibilidades, y aquel lugar en el que sientas que tu corazón late con fuerza, ese es tu hogar. Así me sentí yo en los brazos del kundalini yoga cuando por primera vez entró en mi vida.

Bendito sea mi linaje, benditas mis maestras, bendita la escuela y bendita yo, por permitir que llegara. Ahó.

Marta Garcia Lumbreras

info@yoguiola.com

 

¿Ser o no ser profesora de yoga?

Cuando pienso en que hace más de 30 años, que tenía 20 años, empiezo a sentirme un poco rollito “ Los Inmortales”, a veces siento que tengo más de 800 años y otras me acuerdo de mi abuela que a punto de cumplir los 84 me decía “ realmente por dentro siento la ilusión de la niña que habita en mí, pero cuando me miro al espejo, no me reconozco”. ¿Dentro o fuera?

img_5597La primera formación de yoga que hice la viví como Harry Potter entrando en Hogwarts, un mundo mágico donde hallaba las respuestas correctas a las dudas existenciales que siempre había tenido. Con un respeto reverencial por mis maestros, que aún permanece y con una escucha hipnótica dónde cada una de sus palabras hacía brotar en mi interior una bengala que iluminaba mis oscuridades y reafirmaban mis certezas calladas, no estaba loca, había mas personas que intuían como yo.

No pensábamos en títulos o certificados, de hecho la mayoría de los que allí estábamos teníamos nuestros trabajos, nos dedicábamos a otras cosas y todo nuestro tiempo libre era práctica y desapego, los fines de semana de seminarios (que así los llamábamos) eran oasis en medio del desierto dónde devorábamos filosofía, asanas, pranayamas, dinámicas de grupo y una alegría tan, tan grande que sanaba, ya sabes, ese contento que da el Ser.

Todo era para la que habita dentro, sirviendo, amando y practicando. Doblegando el ego, aceptando que la vida es bella incluso en los momentos dolorosos, en medio de la tormenta eléctrica, de la convulsión salvaje dónde se puede apreciar el “allegro” vital. Poder mirar con serenidad los deseos y despojarnos de lo superfluo e innecesario aligerando el equipaje para poder fluir en la vidaSi me preguntas te diré, que para mí, eso han sido las formaciones de Yoga, pura medicina para el Alma.

Ara Vercher

info@yoguiola.com

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