EL YOGA DE LA VIDA

El yoga de la vida

Estamos acostumbradas a entrevistar a maestras, profesores de yoga. A escuchar la verdad de bocas experimentadas en conferencias y masterclassPero… ¿has escuchado con atención plena y dedicación el legado que tus abuelas tienen para ti?

Si cierro los ojos siento su energía chamánica, sagrada. La sabiduría ancestral heredada a través del ADN, cómo asoma por la ventana cristalina de sus ojos. Unas chamanas de origen celta: María José y Beatriz que muy bien podría ser una chamana nativa americana.

Estamos realizando la entrevista y cuatro generaciones nos rodean, hay risas, gritos de los niños y los grillos musicando sus voces. Es un ambiente familiar, tribal, muy yóguico.img_8277

Beatriz es la primera vez que viene a un encuentro de yoga. Y María José es practicante de yoga desde hace nueve años que acompaña a su hija Agochar Kaur a cursos, talleres y retiros.

YoguiOla; ¿Cual es vuestra reacción al descubrir que vuestros hijos practican yoga?

 Beatriz; Al principio me resulto muy extraño. Mi hijo (Vicente Marí Soucasse de nombre espiritual Guruvir) era un ejecutivo empresario, innovador y pionero en sus negocios internacionales. El siempre había sido muy deportista, amante de la naturaleza. Cuando era pequeño su hermano el mayor hacía yoga y muchas veces los veía practicando juntos. Fue después de un gran desengaño económico y empresarial que tocó y hundió todas las relaciones de su vida. Cayó en una gran depresión, no quería vivir, fue ahí cuando se encerró en el yoga. Yo podía observar como poco a poco iba recuperando la felicidad. Empezó a dar clases de yoga y fue remontando muy centrado en su aprendizaje y práctica. Ahora veo que esta en un momento de serenidad y muy contento. Para mi es una felicidad verlo tan realizado, el me suele decir: “mamá, antes lo tenía todo y no era feliz, y ahora que no quiero tener nada, soy feliz”. Es duro ver como has de enterrar el fruto de toda tu vida como madre. Sufres mucho viendo la tristeza de tus hijos. ¿Verdad María José?

María José; Así es, resulta muy difícil el desapego con los hijos. En mi caso fue distinto, el acercamiento de Agochar al yoga fue una decisión madurada y elegida en la alegría. Mi marido se empeñó en que Eva estudiará derecho y ella no quería, pero acabó la carrera y con la orla en mano llegó a casa y nos dijo; “aquí tenéis mi licenciatura en derecho, podéis colgar la orla dónde gustéis, ahora voy a hacer lo que yo deseo”. Y así fue, hizo las maletas y se fue primero a Inglaterra a perfeccionar el inglés, estuvo viviendo en Londres y luego a Italia a realizar un master, después vino Holanda… Y durante unos años invirtió su tiempo en estudiar, trabajar y aprender idiomas.

Hasta que conoció al padre de su hijo y decidió tener a Pau, fue en este momento cuando inició la formación de profesores de yoga, había comenzado a practicar tiempo atrás y le fascinaba este mundo, terminó sus estudios y se especializó en yoga y embarazo. Para mí fue maravilloso, tan feliz en este giro que había dado su vida, tan espiritual y tan bonito todo lo que estaba sucediendo… Así que me pareció estupendo.

Yº; ¿En algún momento pensasteis que estaba reñido el yoga con vuestra religión?

 Beatriz; Para nada, en mi casa todos los días se bendice la mesa y se bendice a todos los que allí estamos, damos las gracias y pedimos perdón por nuestros errores. Todo el que cree en Dios se da cuenta de que todo es lo mismo, que más da el nombre que le pongas, cuando eres creyente llevas el camino recto, eres honrada, decente y noble. Amas a los demás como a ti misma y tratas a todos por igual.Se trata de seguir una teoría correcta que sea para el bien de la humanidad.

María José; El único problema radica en los extremos, siempre peligrosos, los fanatismos autoritarios que no permiten la riqueza cultural. Recuerdo mi primer retiro de yoga, íbamos todos de blanco, cantando mantras, llorando, riendo, lo viví en primera persona, madrugando con mis prácticas y estaba maravillada. Me volví nueva a mi casa, ni me cansé, ni me dió pereza. No me importaba con quien me sentaba, estaba conectada a todos por igual. Fue una experiencia maravillosa. Agochar me suele invitar a los talleres y conciertos que da y siempre que puedo participo de estos momentos tan felices. En muchas ocasiones nos acompaña Pau, mi nieto pequeño, se sienta en la esterilla conmigo mientras su madre canta ¿crees que esto puede estar reñido con algo?

Yº; ¿Habéis aprendido algo nuevo cerca del Yoga?

 Beatriz; Quizás sí, verás, yo ya he pasado los 80 y me he dado cuenta de que he llegado a la meta, el premio aún no me lo han dado, sé que llegará algún día y me estoy mentalizando para irme feliz. Quiero dejar todo finalizado, lo que me queda por hacer , no son muchas cosas la verdad. Voy a terminarlo todo y cuando este listo me iré muy tranquila, si queda algo pendiente los que quedan lo finalizaran. Estoy muy serena, he vivido mi vida y hay que dejar paso. Me gustaría mucho que después de una convivencia como esta, con ilusión y alegría volver a casa, acostarme y no amanecer y si así sucede, tenéis que estar todos muy tranquilos y contentos, por que es la manera que he elegido para irme, con mucha paz y felicidad, consciente de que he de dar ese paso.

María José; Es precioso lo que dices, piensa en cuando estás muy cansada después de un día completo y lleno de satisfacción, que sólo quieres que llegue el momento de descansar… ¡Pues eso es morirse! La muerte forma parte de la vida. Yo me imagino feliz, feliz, feliz y tranquila, cierro los ojos y me duermo. Sale lo que tiene que salir, por que así lo creo yo, y lo demás se corrompe por que es ley de vida. Todo lo que nace muere. Además ya sabéis, todo lo que pido se me concede.

Yº; Sí, sí hablanos de tu famosa lista (en relación a Mª José).

 María José; Tengo una lista en papel en la que voy escribiendo lo que necesito por orden de importancia, yo decido lo que tiene prioridad y no borró nada, hasta que no me haya sido concedido. Según se van cumpliendo mis pedidos los voy tachando de la lista. Cada noche leo o memorizo todos los pedidos de mi lista, que ya tiene muchos años. Si lo haces y eres constante y tenaz en la petición, verás como se conceden tus deseos. Yo siempre empiezo con estás palabras;

“De acuerdo con la voluntad de Dios, en nombre de Jesúcristo y de manera perfecta deseo… ( releo toda la lista cada noche) Gracias Padre por haber dado la orden de me sea concedido”.

Siempre pido para mí y para los demás, de hecho añado cosas que me piden mis hijos o amigos.

Yº; ¿Creéis que la vida es más fácil ahora que antes?

 María José; Hay que ser muy valiente y mantener la constancia y no rendirse nunca. Lo que no convenga, apartarlo del camino. Una persona joven y responsable ahora vale tanto como diez de las de antes. Ahora estáis en medio de muchos frentes abiertos, muchos fuegos… Las drogas, el alcohol, la sociedad de consumo. Esta todo demasiado al alcance de la mano y andar por el sendero del medio resulta muy difícil. Cuando las cosas no salen como esperabas hay que mantener la calma, retroceder, y si ese no era el camino, volver a empezar de nuevo. No tener miedo al fracaso.

 Beatriz; ¿Sabes lo que resulta más difícil en esta vida? Saber decir SÍ o NO en el momento adecuado. Escucha tu corazón y hazle caso, permanece allí donde te encuentres tranquila y a gusto, allí dónde te quieran bien. Si te mantienes centrada y en tu camino irás atrayendo cosas buenas.

Yº Las dos habéis tenido unas relaciones duraderas y fructíferas con vuestros maridos ¿cómo es la vida después de su marcha?

 María José; Lo más importante es mantener una energía positiva, verlo todo bien, con vitalidad, para poder ir sobreponiéndote cada día a lo que ha sucedido. Es muy importante mantener despierta la creatividad, da la mismo que sea coser una falda, pintar un cuadro, plantar que innovar en la cocina. La creatividad la poseemos todas y es nuestra labor mantenerla viva.img_8333

Beatriz; Hay momentos en los que crees que ya no tienes fuerza, pero hay que levantarse y no tener pereza, y eso se convierte en una virtud. Contra la pereza diligencia, hacer todo lo que hay que hacer, con rapidez y bien hecho. Y desde luego todo lo que hagas con energía positiva, se resuelve, todo. Y paciencia para esperar que la Naturaleza vuelva a cambiar de color.

Yº; ¿Y del Amor?

 Beatriz; Respeto absoluto por el otro, escuchar, y estar para lo que necesite y si te lo pide, comentar que te parece, pero nunca exigir, ni meterte en sus decisiones. Cada uno vive su vida y toma sus decisiones.

El amor más grande que he sentido, ha sido como madre darlo todo a cambio de nada. Por una sonrisa de ellos doy el alma.

Amor incondicional, no hay nada más grande.

Y esto es, el yoga elevado, el yoga de la vida, el que nos enseñan nuestras abuelas sentadas al calor de su amor, gracias Beatriz, gracias María José. Ojalá muy pronto volvamos a tener una entrevista con vosotras.

info@yoguiola.com

 

 

 

 

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