Editoriales Relaciones

RELACIONES, ARA

A través de la meditación comienzo a entablar relación con mi ser, la observación de lo que es.

Sentarse, respirar y observar, comienzo a entrenar la concentración, adiestrar a “la mona loca” que reside en mi cabeza y que salta por las ventanas de mis ojos; ¡me muero por ver!, grita golpeando las persianas de mis párpados. Chilla por la entrada de la boca, “no quiero callar”. Siempre inquieta por escuchar y llenar el espacio interior de conversaciones, sonidos, palabras, melodías… Devorar información, más leña, la maqimg_7273uinaria a todo ritmo. Mi mona loca cree que el amor tiene nombre y apellidos, que la felicidad se halla en el mundo de los deseos, esos que se compran a golpe de tarjeta, en las adicciones efímeras y estúpidas. La mona loca me dice “eres el pez que se muerde la cola en el fango de la insatisfacción y nunca podrás salir de ahí”.

Libre Albedrío.

 Sentarse, respirar y observar, entrenar a la mona loca y llevarla al foco de la atención: la respiración. Observar desde la ecuanimidad, sin juicio de valor. Me relaciono con mi pasado, el tuyo y el suyo y también con mi presente, por que ellos me han traído hasta aquí. Eso también soy yo, sano mi relación con el pasado. El juego de la vida. Dios experimentándose a si mismo. Entrar y salir por las puertas del cielo y del infierno. Entrenar la paciencia, la disciplina, la libertad verdadera. Libre Albedrío.

 La relación es dios, el amor es dios, eso que siento cuando tomo un bebé en brazos, cuando te miro a los ojos. El pulso vital, el pegamento que nos une, eso que habita en ti y en mi, en las plantas y los animales, en los alimentos que ingiero y el agua que bebo. La relación es dios, momento sagrado en el que desaparece el tú y el yo, sólo Samadhi.

Ara

 

RELACIONES, MARTA

¿Son realmente sanas las relaciones que establecemos con aquello que nos rodea y con nosotros mismos?

Autorespeto, autoahimsa, y luego después lo demás. Lo que va delante va delante. Primero aprendo a relacionarme con la comida, con la soledad, con el orden, con la gestión de emociones. Enraízo mi primer chakra y cubro mis necesidades primarias. Y yoga me acompaña en este proceso.

Después empieimg_7300-copiaza todo lo demás. Desde mi sentimiento de plenitud individual, escojo aquellos con los que quiero establecer relaciones, por que son afines a mi, por que me despiertan un sentimiento, por que son mis compañeros, por que trabajo o doy clase a su lado… Pero no me olvido de que no los necesito, todo lo que preciso para vivir y ser feliz soy yo misma, aunque los demás coloreen mi vida, me ayuden y les ayude. Y yoga me acompaña en este proceso.

Partiendo de una buena relación con la soledad y el miedo, me relacionaré sanamente con el resto de personas, dejaré a un lado la necesidad, seré feliz cuando estén a mi lado y cuando no lo estén y así, solo así, sabré que yo misma los he elegido, y no ha sido mi ansiedad, mi necesidad de compañía o mi terror a la soledad. Y yoga me acompaña en este proceso.

(Yoga = Vida )

Quizá haya quien no lo entienda. Yoga está y existe, nos acompaña y cubre cada aspecto de nuestro ser. Libertad, qué hermosa palabra. A mi, el yoga, me ayuda y me enseña cada día a ser libre.

Marta

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